Tras el inicio de su ministerio pastoral el pasado sábado 16 de septiembre, Mons. Gabriel Mestre convocó a una Conferencia de Prensa a la que la UCALP fue invitada. En el encuentro con periodistas y medios de comunicación, respondió y charló abierta y amenamente con todos los presentes.
Mons. Gabriel Mestre comenzó agradeciendo y destacando la presencia de todos, “consciente de la importancia que tienen los medios de comunicación en su (mi) experiencia como párroco de Villa Gesell y Obispo de Mar del Plata”. En ese contexto, refiere que buscó siempre tener contacto con los distintos medios por la tarea y labor que llevan adelante de “ayudarnos a conocer la realidad y sus distintos aspectos”.
A la hora de hablar de los jóvenes y la educación, el nuevo Arzobispo explicó que “a veces poner en agenda el tema educación es, como lo recuerda Mafalda, que lo urgente no nos deja tiempo para lo importante. La urgencia y emergencia alimentaria no nos permite tener presente que, así como hay una situación de hambre de pan, hay una situación de hambre de educación. Y tenemos, en este sentido, que procurar desde todos los lugares, optimizar y mejorar el ámbito educativo, sabiendo que esto es lo que genera la verdadera y auténtica inclusión. Es decir que haya posibilidades educativas para todos. Como ciudadano y como líder religioso católico, asumo un compromiso de fortalecer todos los ámbitos educativos porque ahí viene claramente la auténtica y verdadera posibilidad de inclusión, de participar, de poder elegir y decidir”.

Sobre la gran cantidad de instituciones educativas que se encuentran en la órbita del Arzobispado y la visión que deben tener en estos tiempos, Mons. Mestre comentó: “Se hace necesario reflexionar con las escuelas que tienen que ver con el Arzobispado -ya sea que dependan directamente de él o sean congregacionales y/o confesionales-, sobre el desafío de lograr que la dinámica de la fe esté presente en nuestras comunidades educativas. Por un lado, en la vinculación con Cristo, como dice el Papa Francisco, que está vivo y nos quiere vivos, no en una línea de adoctrinamiento, sino en una línea de encuentro con Cristo. A veces la perspectiva del ‘adoctrinamiento’ no nos ha ayudado, entonces hay que buscar cómo cada niña, niño o joven y su familia se pueden encontrar con Cristo. Eso es lo principal. De ahí ver que comunidades confesionales creyentes tengan la formación adecuada en la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia para poder hacer un aporte a la sociedad en una perspectiva de diálogo. Esos serían los dos elementos: un buen cristiano debe ser un buen ciudadano, y aquí la doctrina social de la Iglesia tiene un matiz particular”.
Entre otros conceptos, el nuevo Arzobispo declaró: “Nuestras escuelas están abiertas a todo tipo de personas, porque son escuelas privadas pero de educación pública. La perspectiva del encuentro con Cristo a quienes se quieran abrir es un tema que, evidentemente a lo largo y ancho del país y del mundo, hay que trabajar, y estimo que en La Plata también. No tengo un conocimiento directo, pero, a lo mejor, acá funciona mejor que lo que me pasaba en Mar del Plata, en donde costaba un poco lograr este perfil”.
Como cierre -y haciendo un balance de su presentación en la Catedral de La Plata-, Mons. Mestre se manifestó feliz, por su familia y por la gente que vino. Y feliz de corazón por las muestras de afecto, por lo bien preparado que estuvo, porque la ceremonia fue ágil y dinámica, religiosa y, a la vez, descontracturada. Poder equilibrar estas dos cuestiones es mi estilo. Me gusta lo religioso y lo profundo, pero también me gusta descontracturarme. Muy feliz por la recepción experimentada, que es el primer paso y que llena el corazón para las cosas que uno tiene que llevar adelante, incluso en las dificultades propias del ámbito de gestión del Arzobispo”.