El Congreso Internacional de Pediatría Social, celebrado en la Universidad del Magdalena de Santa Marta (Colombia) entre el 8 y el 11 de octubre, se convirtió en un escenario de profundo debate sobre los desafíos y las potencias de la infancia y la adolescencia en Latinoamérica. Allí, una comitiva del Observatorio Socioeconómico de la UCALP integrada por su director, Mgtr. Rodrigo Martín, y la Lic. Dora Colom (Coordinadora del Área de Nutrición), presentaron dos ponencias en las que se vieron reflejadas sus metodologías de investigación territorial.
En el transcurso del evento, los referentes del Observatorio dieron a conocer dos trabajos: “El Precio de la Exclusión: Nadie se salva solo” y la sistematización de sus talleres de nutrición con adolescentes, además de la presentación de un póster científico que ilustró la intensa labor territorial.
La participación del Observatorio en este encuentro internacional subraya una decisión metodológica crucial: no quedarse en la mera descripción de los problemas sociales y fomentar la acción transformadora desde el poliedro. En este sentido, la apuesta es a un “observatorio en salida”, una práctica que implica salir al territorio, escuchar activamente y construir soluciones de manera conjunta con las comunidades que se materialicen en escucha pública y programas presupuestarios.
Dora Colom, exponiendo sobre los talleres de nutrición
En su recorrido territorial, que lleva más de siete años, el equipo identificó una profunda invisibilización de la adolescencia en las políticas públicas, que suelen abordarla casi exclusivamente desde la óptica del riesgo –como el consumo problemático o el embarazo–, y rara vez la reconocen como una etapa con valor intrínseco, plena de potencia, deseo y creatividad.
A partir de esta convicción, el Observatorio puso en marcha un proyecto de educación alimentaria en diversas instituciones comunitarias, con una metodología innovadora: la educación entre pares. En esta experiencia, adolescentes de escuelas secundarias, con el apoyo de estudiantes universitarios convocados por el equipo, se convirtieron en los protagonistas. Dejaron de ser receptores pasivos para asumir los roles de educadores, comunicadores, cocineros e investigadores, planificando y ejecutando talleres sobre hidratación, etiquetado frontal y cocina.
Durante el congreso, se prestó una especial atención al modelo de investigación territorial del Observatorio, que fue resaltado por investigadores de Latinoamérica como una herramienta valiosa para la comparación de casos en periferias cercanas.
Además de reconocerse la excelente labor universitaria con pueblos originarios que realiza Colombia, por ejemplo, en Sierra Nevada, el modelo argentino de investigación sostenida y universal sobre barrios del Gran La Plata (GLP) despertó interés. Particularmente, la atención de los concurrentes fue puesta en la estrategia de segmentación territorial en “anillos” concéntricos que utiliza el Observatorio para estudiar las distintas realidades de los asentamientos populares, que brinda un marco metodológico sólido para comprender la complejidad de las vulnerabilidades urbanas.
Al respecto, el director del Observatorio, Rodrigo Martín, mencionó: “En tiempos de tanta información artificial a disposición continua y a veces poco confiable, es necesario la construcción conjunta de espacios de encuentro que humanicen nuestras formas de estar siendo pueblo, donde los saberes tengan un lugar central y, en él, nuestra niñez y adolescencia se van coconstruyendo”.
Rodrigo Martin, presentando datos del Gran La Plata
Finalmente, el equipo de la UCALP, a través de las voces de Rodrigo Martín y Dora Colom, compartió en Santa Marta una certeza: la adolescencia no es una antesala de la adultez ni un tránsito que se debe “superar”, sino una etapa vital con derecho a ser habitada con plenitud. Si bien acompañar al adolescente también transforma al adulto, el verdadero poder de cambio reside en el vínculo entre pares, donde se multiplica el impacto del aprendizaje y el cuidado mutuo a través de una red de empatía, lenguaje compartido y complicidad genuina.