Lo afectivo en el aislamiento
Vida UCALP

Lo afectivo en el aislamiento

Existen sucesos fortuitos y externos a nosotros que irrumpen y dejan a nuestro psiquismo en medio de variedad de ansiedades. Afuera, esperan la vida, el trabajo, el disfrute de quehaceres, la cotidianeidad, y nuestros vínculos. La sensación de pérdida puede ser recurrente, pero no olvidemos que es solo una distancia física, temporal y, como condición humana, no podrá ser una distancia ni social ni afectiva.

Quedándonos en casa, hallaremos nuestra vida más circunscrita a unos metros cuadrados. Encontraremos espacios en común y espacios individualizados, en el mejor de los casos. Pero sin dudas nos encontraremos con nosotros mismos.

¿Qué nos asalta en medio de la incertidumbre: miedo, preocupación, pérdida, enojos, aburrimiento? ¿Cuál es nuestra reacción: parálisis, aceptación, dolor? ¿Qué resultado me trajo aquella incertidumbre a mi estado de ánimo? En medio de la cuarentena, ¿qué consecuencia provocó en el resto de mi día?

Como dijimos, una sensación común que experimentamos en este periodo de restricciones es la pérdida. Y ella es la que nos hace pensar en un duelo, cuyas etapas debemos transitar. Una primera fase es la de negación, en la cual la persona tarda en tener conciencia de la realidad forzada. A continuación, viene la etapa de la ira, donde se buscan los culpables de mi situación, de la que se pueden desprender cambios en el humor, sueño, alimentación y en los comportamientos. Sigue la etapa de la negociación; se trata de elaborar con pensamientos más racionalizados y menos emocionales para entender la situación forzosa. También encontramos la etapa de la tristeza o dolor, que es la que, en medio de un aislamiento, más notoria se hace; es aquí donde no debemos distanciarnos de nuestros afectos, de nuestros vínculos, de nuestras tareas cotidianas; debemos realizar aquellas actividades placenteras que siempre hemos dejamos de hacer porque no había tiempo y continuar el contacto con los nuestros a través de conexión online o telefónica. Hacia el final, se halla la etapa de la aceptación: aquí ese trabajo de elaboración permite reencontrarnos con nuestras emociones pasadas y presentes; se hace posible repensar nuestro ser ahora, pero de otro modo, pues nos encontramos en medio de una nueva circunstancia, la pandemia.

Veamos estos cambios que estamos viviendo como una invitación al encuentro con nuestras emociones y a la búsqueda de otras que puedan menguarlas; aprovechemos a redescubrirnos como seres de fuente inagotable llenos de memoria y emotividad. No debemos dejar de buscar en nuestros lazos más cercanos el compartir y expresar emociones, pues ellos serán los sostenedores en los casos de crisis o ansiedad.

El recorrido interior es nuestro, único e irrepetible. Recorrernos, reconocernos, en la nueva circunstancia, es un trabajo de ir mirándonos y rememorar situaciones similares de dolor, de alegría y esperanza, para luego conectar con otros y retomar el camino.

Para quienes transiten situaciones ansiedad, en la ciudad de La Plata, el programa de asistencia #contáconmigo, en conjunto con la Municipalidad de La Plata, puso a disposición de los vecinos un equipo de psicólogos para la atención y orientación en casos de alteración emocional como consecuencia del aislamiento preventivo y obligatorio a fin de detener el avance de la COVID-19.

Podrás comunicarte de 10 a 22 h todos los días a la línea del Servicio Único de Atención Vecinal (SUAV) 147

Lorena Corbalán
Lic. en Psicología MP 54343.
Profesora de la Carrera de Psicología UCALP

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