Testimonio de una alumna en el Proyecto Magis | UCALP
Pastoral

Testimonio de una alumna en el Proyecto Magis

pencilProyecto Magis es una organización sin fines de lucro en donde tanto jóvenes universitarios como profesionales, comprometidos con la fe católica, destinan su tiempo y sus capacidades en servicio de quienes más lo necesitan. Actualmente se desarrollan tareas sociales y pastorales en tres sectores marginales de Villa Elvira, en la Ciudad de La Plata.

La palabra “Magis” significa “más” en latín, y siguiendo a la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, se la emplea para nombrar a éste proyecto en virtud de una aspiración hacia el aumento y el desarrollo de las competencias y capacidades propias del individuo para ponerlas al servicio del prójimo.

Personalmente, haber participado de éste pequeño pero a la vez tan grande emprendimiento, fue una experiencia inolvidable. Muchas veces los jóvenes escuchamos que somos el futuro del país, pero no tomamos conciencia que ese futuro es ahora, que no se puede hablar de un mañana sin antes abrir los ojos y advertir la realidad en la que vivimos hoy. Es por tal motivo que decidí incorporarme a este solidario grupo de personas de todas partes del país y del mundo, con un propósito en común, y aportar mi grano de arena. Fue sorprendente ver la gran cantidad de niños que asisten diariamente al establecimiento, en donde tienen la posibilidad de participar en diferentes talleres relaciones al arte, por ejemplo, como el de música o el de danzas, y a los de educación, en donde tienen apoyo escolar, computación, juegos de ingenio, lectura, reciclaje, entre otros. También concurren generalmente las madres de los chicos quienes cuentan con talleres de autogestión en donde se les ayuda y enseña a proveer de sus propios recursos (huertas), a elaborar comidas con alimentos básicos, así como también se les brinda apoyo para salir de situaciones conflictivas o de violencia.

El cariño y el agradecimiento que demuestran esos niños y madres ante un acto de contención, de atención o de afecto, es sumamente gratificante. Sin embargo considero que destinar nuestro tiempo, algo tan valioso y muchas veces tan escaso en nuestras vidas, a aquellas personas que efectivamente se encuentran en una condición de necesidad es un acto que va más allá, o por lo menos debería ir más allá, de cualquier tipo de interés o gratificación personal. Uno encuentra mucho más eso, y es una experiencia que no tiene comparación alguna. La calidez de un abrazo, el compañerismo, la sonrisa de un niño, la emoción y la esperanza en sus ojos, hacen que todo valga la pena. Aquella simple voluntad que comienza con un impulso a querer transformar nuestro futuro y el de los demás, puede culminar en algo maravilloso.

Agustina Scetta.
Alumna de Cs. Políticas y Relaciones Internacionales.

Autor: UCALP