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La procrastinación o el “síndrome del estudiante”

Durante el curso de ingreso a la UCALP, se propone a los aspirantes el uso de probadas técnicas para estudiar y así lograr un mejor rendimiento académico. Pero no todo se agota en cuestiones técnicas, ya que es también importante crear buenos hábitos que acompañen al alumno durante su vida universitaria y profesional, principalmente el hábito de estudiar con una planificación.

Existe una tendencia muy arraigada entre la mayoría de las personas, especialmente entre los jóvenes que aún no tienen experiencia ni la fuerza de voluntad desarrollada, de aplazar, diferir o posponer la ejecución de ciertas actividades, ocupaciones, tareas y situaciones que deben ser atendidas en un determinado momento o plazo por otras menos importantes pero más agradables. Esta tendencia se conoce como procrastinar, y no es más que un enemigo de tu productividad, que te impide aprovechar todo tu potencial.

En el caso de los ingresantes, esta se ve exacerbada por el brusco cambio de metodología de estudios y de vida y, en la actualidad, por la invasión de la tecnología, lo que pone en riesgo el correcto uso del tiempo para cumplir exitosamente el objetivo que establece el plan de estudio y, en especial, cada materia seleccionada.

Tan extendido está el problema que su tratamiento, por parte de especialistas e instituciones, se traduce en la abundancia de literatura y la creciente preocupación de las autoridades universitarias, aún las de más alto prestigio y exigencias.

Así, Eliyahu M. Goldratt (1), en su libro Cadena Crítica, introduce el concepto “síndrome del estudiante” y se refiere a él como una forma de procrastinación y un fenómeno por el cual las personas comienzan a dedicarse seriamente a una tarea que les fue asignada, solamente cuando la fecha de entrega se acerca. Más específicamente, en los primeros dos tercios del período asignado para la tarea avanzan un tercio del trabajo, y en el último tercio ‘aceleran’ y finalizan los dos tercios restantes. Esto sucede típicamente cuando un estudiante está preparando un examen, de ahí el nombre”.

La Universidad de Harvard (Referencia al 25/08/17: noticias.universia.es › Noticias › Empleo/noticia/2016/11/29/1146960/6), propuso a sus alumnos las siguientes claves para dejar de procrastinar:

1) Piensa en las consecuencias
Ser consciente de lo que pasa cuando dejas todo para último momento te ayudará a dejar de hacerlo. La posibilidad de perder un examen, reprobar una materia, disgustar a tu jefe o hacer que tu empresa pierda un cliente debería ser fundamento suficiente para que realmente aproveches todo el tiempo que tienes en realizar tus tareas de la mejor forma posible.

2) Cree que puedes empezar ahora mismo
Creer en ti y en tus propias capacidades es vital para que encares las tareas apenas las recibes en lugar de archivarlas por un tiempo. Debes pensar que cuanto más demores en iniciarlas peor te verás, tanto ante tus compañeros como ante tus superiores. Si tú no crees en tus capacidades, ellos tampoco lo harán.

3) Descubre lo que te retrasa
Es una buena idea preguntarte qué es lo que te está retrasando para que decidas no iniciar la acción que te solicitan. Reconocer por qué te demoras podrá ayudarte a cambiar este hábito.

4) Une lo que no te gusta con lo que sí
¿No te agrada la idea de comenzar esta tarea? Puedes iniciarla acompañada de algo que te gusta, por ejemplo, escuchar música o tomar un café. También puedes generar un ambiente que te resulte agradable para que la sensación de estar haciendo algo que no te agrada del todo disminuya y puedas centrarte en completar tu tarea.

5) Minimiza el problema
Si te parece que te enfrentas a una tarea demasiado compleja, te costará más iniciarla, por eso, es necesario minimizar el problema. Con esto no queremos decir que debas subestimarlo, sino tomarlo por lo que es: una tarea que te asignaron porque creen que eres capaz de cumplirla; entonces, debes iniciar cuanto antes tus actividades para demostrar que puedes hacerlo.

6) Consigue un compañero
Está demostrado que los equipos se organizan de mejor modo a la hora de realizar tareas. Compartir tus tareas con otra persona te hará, por lo tanto, dejar de dilatar lo inevitable. Esto no quiere decir que busques a alguien que te ayude a hacer lo que te encargaron a ti; puedes simplemente encontrar un compañero a quien comentarle la tarea que tienes por delante y esperar que él comente las suyas, así, inevitablemente, te sentirás más presionado a ponerte en marcha. Comparar es una gran herramienta para dejar de procrastinar, pues crea la idea de que otros avanzan en sus responsabilidades mientras nosotros nos estancamos.

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En principio, podemos identificar los siguientes tipos de procrastinadores:

a. Los que evitan empezar algo por miedo a fracasar. Si fuera este tu caso, te conviene pedir ayuda, ya que suele estar relacionado a problemas de autoestima.

b. Los que postergan lo que hay que hacer hasta que no tienen más remedio que afrontar la situación. Aquí tendrás que ser más previsor, fortalecer tu voluntad y proponerte cumplir con un plan bien pensado.

c. Los que, por indecisión, intentan hacer algo, pero pierden el tiempo pensando en qué forma hacerlo.

d. Los perfeccionistas, que nunca cierran el proceso de preparación.

Por último, te dejamos unos consejos que te ayudarán mucho y se integran a todo lo que aprenderás en metodología de estudio.

Toma conciencia cuando estés procrastinando para saber por qué lo haces y reconoce las excusas que estás poniendo, así no te autoengañarás; no hay nada que nos ayude más que decirnos la verdad a nosotros mismos. En este caso, busca alternativas concretas que te lleven a realizar lo que debes hacer.

Planifica y gestiona bien tu tiempo. Hay tiempo para todo; tendrás, en algunas ocasiones, que aprender a decir no y, en otras, a evitar distracciones que te restan mucho tiempo, como vivir pendiente de las redes sociales, etc.

Un buen ambiente de trabajo te ayudará a lograr tus metas. Alterna con pausas y acompáñate con algo agradable, por ejemplo, música, un mate, etc.

Para ayudarte a superar este grave problema, la UCALP esta pronta para escucharte y, en lo que respecta a los alumnos ingresantes, pone a tu disposición un docente capacitado, el tutor. Si necesitas de su ayuda antes de que te sea asignado el 1º de abril, puedes recurrir al Secretario Académico de la Facultad para que te facilite el contacto o podés acercarte al Sistema de Tutorías que la UCALP te ofrece a fin de acompañarte en este desafiante camino.

(1) Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Tel Aviv, con un máster y doctorado por la Universidad de Bar-Ilan. Trabajó en una empresa de software informático elaborando, a través de sus experiencias, la teoría de las restricciones, y otra para empresas de producción masiva. Creó el Instituto Abraham Goldratt y el Goldratt Marketing Group, donde ha aplicado sus investigaciones para distintas compañías.